¿Lo importante es la cocina?

Me declaro bastante seguidora de los ‘talent shows’ de cocina pero hace tiempo que tiene poco de ‘talent’ y pasaron ser unos simples ‘realities’. La magia de la tele

Marina Marcos

Toda persona que tenga un poco de talento en el arte de los fogones me parece bastante admirable. Yo es que tengo cero patatero, nunca mejor dicho. Ni un huevo frito. Así os lo digo. Por lo que ver cómo gente variopinta cocina en la televisión me parece una buena manera de pasar un buen rato. Pero, ¿de verdad en estos programas la cocina es lo más importante?

Pues no. Los programas nacieron, y al principio lo fueron, como una manera de enseñar la cocina, una gastronomía concreta, a todo un país. Perfecto. Pero esto es televisión, chavales. La parte de mierdeo tiene que salir a la luz. Y no es que tardase mucho. No voy a mentir y decir que si en un programa pasa algo más que simple cocina es más entretenido, pero cuando el 90% de su contenido es un compendio de critiqueos, malas palabras, voces y un largo etcétera, ¿la cocina importa? No, y los responsables de estos programas lo saben. Hacen cada año el casting con el mismo patrón de gente, saben lo que vende y lo repiten una y otra vez.

Una gente que participa con toda la ilusión del mundo, unos más que otros obviamente, pero creo que están confundiéndoles con varias cosas. Solo les muestran, y de esta forma, solo ven, la cara buena de la cocina. La cara bonita. Y no creo que nadie pueda ver nada de glamuroso al estar ocho horas al lado de cuatro parrillas al rojo vivo, 10 ollas y 20 cuchillos. Sinceramente. Y eso, señoras y señores, es una cocina de un restaurante, la cara A, la de verdad.

Tres estrellas Michelín tienen cuatro gatos (y sí, gatos, por ellas poca cosa, pero ese es otro tema), y los demás currarán toda su vida para que simplemente la gente les diga: “Que buenos están tus platos”, ya que en realidad es a lo que deberían aspirar todos y todas. La cocina para mí es comida, sin más, los fuegos artificiales de vanguardia me parecen bien para un rato pero en general todo ese mundo es bastante clasista. O sea que yo no pago por sentarme en un restaurante tres estrellas ni de coña. Repito, yo.

Todo el clasismo en estos programas de televisión se puede ver cada dos por tres, sí, y es algo insoportable. Cada vez que van a un evento de esos a los que acuden los ricos, de esos eventos importantes para la vida de la mayoría de la gente (véase la ironía): a un hotel de cinco estrellas, a un puerto deportivo, o a un restaurante de categoría, por ejemplo, todos los miembros del jurado se ponen histéricos y empiezan a gritar: “Esto tiene que salir bien, sí o sí”, “No podemos fallarle a estas personas tan importantes”. ¿Pero para cuando una prueba en uno de esos comedores sociales donde decís que mandáis el excedente?, ¿Para cuándo una prueba en un típico restaurante de barrio, donde siempre se come muy bien por ocho euros el menú diario, pero que en la vida entrará un inspector de Michelín? Pues eso, nunca.

Imagen destacada:
Rustidera de alcachofa y patata de mi señora madre.
Marina Marcos.

Anuncios

Un comentario en “¿Lo importante es la cocina?

  1. Por un lado, me ha recordado algunas cosas que he comentado justo hoy en clase con mis alumnos. El tema que estamos dando es de enfermedad mental (hasta aquí es difícil ver relación) y uno de los puntos que tratamos es la estigmatización (ahora alguien puede intuir por dónde van los tiros). Hemos hablado que, en parte, esa visión sobre las personas con enfermedad mental viene de qué se mediatiza y aquí es donde enlazo.
    Hay un alumno que ha dicho, acertadamente en mi opinión, que no es cuestión de los medios de comunicación exclusivamente sino de la sociedad. Ahí entramos en qué fue antes el huevo o la gallina. La sociedad (por motivos que desconozco) disfruta (porque sino lo pasan bien ya sí que no tiene ningún sentido) con el sensacionalismo. Ya sea en cuanto a noticias truculentas y violentas relacionadas con personas con enfermedad mental, ya sea con el maltrato psicológico a los aspirantes a Master Chef.
    A mi me gustaba este programa y reconozco que le da mucha vida hacerlo personal, mostrarte lugares maravillosos de España, traer a reputados cocineros (como bien recalcas parece que ninguna mujer cocinara a nivel profesional algo más que repostería) pero todo eso va pasando a un segundo plano, las valoraciones son injustas y críticas de más así que ha perdido todo mi interés.
    Ya te digo que me gustan los talentshows y que es necesario algo más que la demostración de una habilidad para hacer que el programa enganche pero creo que se están desvirtuando tanto que sólo muestran “show” y el “talent” se queda pegado al fondo de la olla.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s