¿Por qué devoré la primera temporada de ‘Sucesor designado’?

¿Qué harías tú si de la noche a la mañana pasaras de ser un ‘simple’ secretario de vivienda a ser el presidente del país más poderoso del universo conocido?


Esta es la premisa de la que parte la serie Sucesor designado (Designated survivor) y lo que me hizo ver el espectacular episodio piloto, devorar la —para mí corta— primera temporada y esperar con ansias los capítulos de la segunda hornada, recientemente estrenada.

Y es que al visionar la serie el espectador puede sentir el nervio del poder. Ese que a cualquiera que le ponga la política —aunque sea solo un poquito— intuye que se puede vivir en cualquier gabinete presidencial, ministerial o incluso de alcaldía. Las crisis se suceden una tras otra —cuando crees que tienes una controlada, se está gestando otra— en un desarrollo de la trama que apenas te deja respirar.

Sucesor designado trata de la grandeza (?¿) de la democracia. O de al menos de uno de sus puntales. Ese de que cualquiera puede llegar a ser presidente de los Estados Unidos: aunque sea por obligación y sin pasar por las urnas; aunque no tengas las aptitudes necesarias para ello y te guste más el dinero (EJEM) que a Homer Simpson los donuts (¿De qué me suena esto?)…

Pues Tom Kirkman, POTUS en esta ficción de Paul McGuigan, precisamente no vive una presidencia liviana y sin sobresaltos, y en algunos momentos decae y piensa realmente aquello de ‘¿qué carajo hago yo aquí?… Pero tiene la suerte de contar con una familia, buenos amigos y excelentes asesores que le llevan a creer en sí mismo en los momentos más complicados.

Y también a pensar en el prójimo, como diría Jesucristo… Llama la atención cómo la serie piensa y defiende la humanidad que un presidente de los Estados Unidos —o de cualquier otra nación— debería tener incluso sobre todo con los que atentan contra su nación.

Por todo esto, además de por la excelente interpretación tanto del protagonista (Kiefer Sutherland) como de los secundarios, así como por la rabiosa tensión del guión y la producción —que te lleva casi a formar parte del gabinete del presidente— o la relación que se muestra entre la prensa y la gente más cercana al despacho oval (bonus para Periodistas), recomiendo al cien por cien gastar unas horas de vuestro valioso tiempo en verla. Ya me contaréis…

NOTA: No entiendo el 6,4 de la serie en fimlaffinity.com… La puntuación en IMDB le hace más justifica, a mi parecer, un 8.

Imagen destacada: Fotograma Sucesor Designado, IGN España

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2 comentarios en “¿Por qué devoré la primera temporada de ‘Sucesor designado’?

  1. Las valoraciones, por mucho que sean de expertos, siempre serán subjetivas y eso explica que reciba calificaciones diferentes.
    Personalmente, lo primero que se me viene a le mente es “otra americanada más” y eso que me trago muchas como buena usuaria de Netflix que soy. De hecho, ahora mismo llevo muchas en rueda así que no creo que pueda darle una oportunidad a largo plazo pero gracias por darla a conocer.

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