Los adultos del futuro

Trabajar durante unas horas al día con adolescentes me ha dado una visión sobre ellos que me desconcierta, más bien, me preocupa

Llanos de la Rosa

Que la edad del pavo es, quizá, la más complicada lo sabemos todos. Es durante esa etapa cuando desarrollamos nuestros gustos, preferencias, ideas y cuando forjamos algunas de las amistadas que más nos van a marcar o influenciar. Por eso, lo que en ella aprendamos es muy importante para la posteridad.

Yo me considero una persona optimista, de verdad que sí, pero desde que trabajo como profesora de refuerzo con alumnos de instituto, hay días que no puedo evitar asustarme. De mis alumnos de primaria no hablo porque en ellos aún veo la inocencia y la bondad de quien todavía no se ha pervertido –aunque también me he topado con algunos que me dejaron un halo de desesperanza-.

Mi miedo viene por algunos de los comentarios y comportamientos que he presenciado. No diré que sean violentos, ninguno llega a tal punto. Pero sí veo cómo entre ellos existe mal rollo, cómo aprovechan cualquier comentario para dejarse mal o para demostrar que ningún otro será más gallito que él mismo. ¿Y entre las chicas? Las risitas por lo bajo, aunque también las hay que no se limitan a admirar o reír las gracias y se unen a las gallardías. En estas situaciones procuro mediar en la medida de mis posibilidades. Porque mis “en mi clase no tolero que os metáis los unos con los otros” o “si vuelvo a oír eso  tomaré represalias” no les frenan más que unos minutos. Intento pensar que todo esto se debe sólo a la edad, a esa etapa complicada en la que necesitan no quedarse atrás ante los demás y que nadie grite más alto que ellos.

Pero hay otras actitudes que de verdad sí me molestan. Una de ellas tenía forma de comentario y la viví hace unas semanas. Algunos de los alumnos tenían que estudiarse, para la materia de Ciencias Sociales, un tema en el que se hablaba del Islam y la llegada de éste a nuestra península, Al-Andalus. Cuando fui a hacerles una especie de control, uno de los alumnos me contestó que se negaba a mirarse ese apartado porque él “no estudiaba a los moros de mierda”. El resto, claro, le rieron el chiste. Pero yo me di cuenta de que no se trataba de una mera broma. Lo decía totalmente en serio.

Yo procuro no interferir en las creencias de “mis” chicxs – de hecho, yo que soy totalmente atea, he ayudado a hacer deberes de religión en más de una ocasión sin hacer ningún tipo de comentario-, pero aquello me pareció intolerable. Como el argumento de “este apartado tendrá mucho peso en el examen” no le sirvió y continuó argumentándome, cual cuñao de 50 años, cómo los inmigrantes han acabado con todo; pasé a intentar explicarle que quizá “sin esos moros de mierda” su ciudad, y otras muchas en España, no existirían. Así como tampoco habríamos avanzado en medicina, ingeniería o gastronomía. O que muchos de los monumentos más importantes de su amado país se los debemos a la cultura árabe y que España no ha existido como tal desde siempre. No le servía nada. Así que, se me hinchó la vena y le dije que tuviera cuidado, porque quizá él descendiera de “esos moros de mierda”. Toda esta conversación me estaba recordando a un capítulo de La que se avecina en la que uno de los personajes, también muy racista y español, se niega a creer que quizá sus antepasados fuesen árabes. Una serie llevada al extremo y que yo estaba viviendo en persona.

Lo peor de aquello es que otros alumnos, no sé si por seguir al líder o porque de verdad creían en aquello, comenzaron a hacer comentarios parecidos. Uno hasta dijo que “con Franco no tendríamos moros”…

La anécdota -que para mí fue más que eso-, quedó en una llamada al padre para comentarle que si suspendía ese examen era porque no le había dado la gana de repasarlo al completo con tales argumentos. El padre me prometió hablar con él. Al día siguiente supe que el comentario a su hijo no fue más que “pórtate bien en clase”.

Sí, probablemente aquel chico sólo repitiera en clase un comentario que ha escuchado en casa, al igual que aquel que dijo lo de Franco, del que dudo sepa mucho más. Y aunque éste fuese un caso, a mí me preocupa que haya muchos más por el mundo y que esta mentalidad siga heredándose y nos estemos estancando, como ya comentaba mi compañera hace unos días.

PD. Aquel alumno tuvo suerte y logró un 7 en su examen. Los otros 3 puntos podéis imaginar de qué iban… Yo le habría suspendido.

Imagen destacada: La Alhambra, una de las maravillas que nos dejó el Islam. Llanos de la Rosa

Anuncios

3 comentarios en “Los adultos del futuro

  1. La educación puede ser increíblemente gratificante o frustrante. Para bien o para mal muchas personas tienen el rol de educadores con mayor o menor formalidad. ¿Por qué digo esto? Porque un profesor implicado que quiere evitar quemarse tiene que aceptar sus límites, ya te lo dije “quien hace las cosas lo mejor que puede no está obligado a más”.
    Si te propones cambiar la mentalidad de tus adolescentes puedes pasarlo muy mal y no conseguir tu objetivo. Sólo pasas unas horas al día con ellos y sólo puedes tener una influencia limitada, céntrate en que esa influencia sea lo más positiva posible y esfuérzate en observar las cosas que sí consigues porque siempre hay éxitos.

    Me gusta

    • Tienes toda la razón en eso de que sólo paso unas horas con ellos y que no puedo crear toda la influencia que me gustaría. Aunque tampoco quiero eso, lo que me gustaría es que pensasen por sí mismos, que se informaran y aprendieran, a su vez, a saber con qué información quedarse y cuál desechar. En definitiva, que logren ser su propia influencia, sin depender de los demás.

      Ese es mi objetivo, aunque tenga poco tiempo para ello.

      Gracias por tus consejos como profesora

      Le gusta a 1 persona

      • Creo que muchos profesores compartimos tus objetivos y, por lo tanto, tu frustración al no conseguir alcanzarlos en el nivel que nos gustaría.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s